martes, julio 14, 2009

Agenda: El mensajero (de César Aira)

Con Alfredo Rosenbaum, Julieta Casado, Bernardo González, Matías Tavolaro e Ignacio Huang.

Escenografía y vestuario / Jackie Miller
Música original / Aníbal Zorrilla

dirección y puesta en escena / Ita Scaramuzza

sábados a las 23 y domingos a las 19
En Espacio Cultural Pata de Ganso, Pje. Zelaya 3122 (Abasto)
Reservas 4862-0209

lunes, julio 13, 2009

Agenda: Mandinga

Domingo 19 de julio 19.30, en Elefante - Club de teatro, Soler 3964 (entre Bulnes y Salguero).

Leerán: Hebe Uhart, Martín Rodríguez, Aldana Gaggero.
Música: Euge Brusa y Pedro Satorre.
Se proyectara: "La idiota" de Jazmín Ferreiro.

Organizan: Florencia Abadi - Lara Segade - Guadalupe Wernicke

sábado, julio 11, 2009

Paco Urondo*: El concepto de vanguardia

Respondiendo a diversos pedidos de los lectores de este blog del amasijo, reproducimos a continuación el artículo completo del poeta argentino Paco Urondo, "El concepto de vanguardia", extractado de la revista Crisis N 17, de septiembre de 1974, y publicado hace tiempo aquí mismo en forma fragmentaria.

"El concepto de vanguardia, incorporado a la teoría revolucionaria universalmente, es una verdad científica ampliamente verificada en distintas épocas de este siglo y en diversas latitudes de este mundo. La íntima relación que existe entre los problemas culturales y los problemas político-sociales e históricos, la imposibilidad de separar a unos de otros. Incluso para el análisis, permitiría aventurar la idea de incorporación del concepto de vanguardia para la resolución del campo específicamente cultural.Por ese camino podrían ser evitadas las desviaciones populistas. También las desviaciones de izquierda, con su carga natural de ideologismo. Como en los problemas estrictamente políticos, tanto una desviación como la otra puede ser conjurada a través de una vanguardia que impida ignorar la experiencia concreta del pueblo que la rodea, como suele ocurrirle a la izquierda, pero que tampoco idealice a ese pueblo, como suelen hacerlo los populistas.Los hombres que den los primeros pasos, que encaminen la construcción de esa vanguardia, tendrán que identificarse con el campo popular –sin idealizarlo--, aunque no pertenezcan naturalmente a la clase productiva.Deberán hacerse cargo de la problemática de esta clase. No es suficiente estar cerca de los trabajadores para conocerlos. No es suficiente estar cerca o conocer las realidades de un pueblo, sino que hay que identificarse con esa realidad, correr la suerte del agredido.
Un segundo requisito fundamental para la construcción de esa vanguardia será actuar dentro del marco histórico adecuado y en observancia de las fuerzas que operan en ese marco, remitirse al momento histórico y a las fuerzas que lo componen. Tener en cuenta –como cualquier vanguardia política— al enemigo principal y la contradicción principal. En esta etapa, se define que esa contradicción es imperialismo-nación; reconocer entonces claramente a quienes en lo que hace a la cultura, pertenecen al campo del imperialismo y a quienes están en el campo de la Nación; rechazar a los primeros y establecer acuerdos con los segundos.
Los intelectuales y artistas que se aboquen a la construcción de una vanguardia cultural, no solamente deberán atender a la composición social de esa vanguardia y a los grados de identificación en relación con los intereses del pueblo; no sólo deberán tener en cuenta el marco histórico y, dentro de él, diferenciar aliados, amigos y enemigos, sino que tendrán que luchar contra un enemigo difícilmente identificable e interceptable. Un enemigo difícil de aislar y de aniquilar. Este enemigo son ellos mismos. O, dicho de otra manera, a estos trabajadores de las ideologías, lo que más les obstaculiza la tarea es la propia ideología.A partir de esta realidad, reconociéndola, se podrá seguir. Seguramente analizando el propio trabajo. Sabiendo para quiénes y cómo han producido, podrán salir adelante. Porque allí está el pecado original de intelectuales y artistas: en su práctica y no en su origen de clase. Allí subyacen una cantidad de cosas que hacen explicables sus problemas; por lo tanto pueden ser trascendidos y no convertirse en un mero estigma que los cristaliza y termina marginándolos.
El problema, entonces, está en las prácticas y en cómo están destinadas esas prácticas. Para quién se trabaja. No en la clase originaria. Los artistas, intelectuales, científicos, técnicos, generalmente hemos tenido que trabajar dentro de los cánones de la ideología burguesa, aunque pudiéramos suponer en algún momento que la estábamos enfrentando. Como ha trabajado aisladamente, el del intelectual es un trabajo solitario, aunque algunos técnicos, científicos hayan creído trabajar en equipo, sin advertir que se trataba de equipos aislados del todo.
II
Los hechos históricos que estamos viviendo, y que están siendo bien registrados por su natural protagonista –el pueblo– todavía no han sido captados por nuestros artistas e intelectuales. No se ha producido todavía la inmersión de estos grupos en la realidad cabal que se vive en el campo del pueblo. Hay trabas, debilidades objetivas para esta identificación y sólo la práctica, la imaginación y la capacidad creativa de estos artistas e intelectuales irán encontrando los caminos, superando las dificultades hasta que sean suyas las alegrías y las preocupaciones del pueblo.Pero la superación de estas dificultades objetivas sólo puede darse en la medida en que encaren simultáneamente los problemas ideológicos. El individualismo, el descompromiso, toda la sintomatología del liberalismo, estarán sumándose a las dificultades objetivas que intelectuales y artistas tienen para aportar su tarea a la causa del pueblo.
Por ejemplo, si alguien convierte su dignidad en susceptibilidad no sólo se aísla, trabado por la reticencia, sino que por ese camino indigno, por esa necesidad, deja de respetarse. Y quien deja de amarse no quiere a nadie. Y quien no quiere a nadie, no puede querer a su pueblo, no puede estar metido seriamente en una revolución que el pueblo hace para liberarse. El Che decía que la revolución es un acto de amor. Y es cierto, porque los actos de amor requieren entrega y lucidez."Osar morir de vida", me recordaba Lezama Lima que alguna vez dijo José Martí. Cuando se considera a la vida una propiedad privada, sólo el heroísmo, con su carga de posteridad o en el mejor de los casos, de búsqueda de inmortalidad, permite la osadía de ponerla en riesgo. Pero el sentido de la osadía que propone Martí no es individualista, sino que responde a una concepción ideológicamente más generosa. Porque la vida no es una propiedad privada, sino el producto del esfuerzo de muchos. Así, la muerte es algo que uno no solamente no define, que no sólo no define el enemigo ni el azar, que tampoco puede ponerse en juego por una determinación privada, ya que no se tiene derecho sobre ella: es el pueblo, una vez más, quien determina la suerte de la vida y de la muerte de sus hijos. Y la osadía de morir, de dar y, consecuentemente, ganar esa vida, es un derecho que debe obtenerse inexcusablemente.
III
Los problemas ideológicos impuestos a todo el mundo por la clase dominante se patentizan con más ahínco en los intelectuales y artistas. Tal vez por esto, ellos presentan una característica singular: generalmente --con razón o sin razones--, aunque haya entre ellos buenos y malos, son tratados como si fueran siempre malos. Suscitan una desconfianza a priori, un prejuicio. Y esto es malo, porque los prejuicios empujan, quitan espacio, alientan debilidades, sectarizan y terminan convirtiendo al destinatario de esa subjetividad, en algo bastante parecido a lo que el prejuicio anunciaba. Y no se trata de que el prejuicio venga a ser algo así como una presunción. Más que profezitar, el prejuicio prefigura.
Kim Il Sun, refiriéndose a los intelectuales de su país y recordando que aunque habían sido formados y servido en instituciones económicas y culturales pertenecientes al imperialismo, luego se pusieron al servicio de la patria, dijo: "Ellos se han transformado notablemente en los últimos seis años y han demostrado devoción e iniciativa en los últimos seis años de la construcción democrática. Una abrumadora mayoría de ellos luchó valientemente por la patria durante la guerra, muchos llegaron hasta la línea del río Raktongang para combatir al enemigo y durante la retirada temporal retrocedieron siguiendo a nuestro partido y venciendo todas las dificultades. Qué más podemos pedirles a esos intelectuales y por qué hemos de desconfiar de ellos".
No llenemos de piedras el camino. Es necesaria la presencia de los intelectuales en las organizaciones populares. Son importantes para el cuerpo global de la sociedad y para la clase que debe homogeneizar el proceso revolucionario. Habrá que combatir las deformaciones ideológicas, pero no con prejuicios, sino con realidades.
IV
Cuando existe una apelación al prejuicio es porque no hay buenas razones, y los revolucionarios deben tener buenas razones. Especialmente en problemas tan delicados como éstos, donde una misma actitud puede suponer --por ejemplo-- liberalismo o, contrariamente, combatividad: depende del momento y del medio. Una crítica puede ser tomada como hipercrítica si se observa con espíritu burocrático o formalista. Se puede ver indisciplina donde hay imaginación, especialmente cuando la dureza de la lucha o la magnitud del proyecto imponen --indebidamente-- su peso y no dejan actuar con la sutileza que demandan esos matices. Y las teorías revolucionarias más perfectas para nada sirven si se aplican de manera mecanicista. Es lo mismo que no aplicarlas: carecen de una política, de la mediación necesaria que las haga efectivas, en armonía con el grado de desarrollo que ha alcanzado en su conciencia el conjunto del pueblo. Que le permita estructurar a ese pueblo, a través de su vanguardia, los medios organizativos que han ido tomando formas aptas para esa política. Esas formas organizativas que, según Luckas, vinculan la teoría con la práctica.
En la tarea cultural, en la producción cultural, ocurre lo mismo que en la política. Sin un referente a la realidad, no habrá verificación práctica. Y este referente debe ser visto con una ética política, determinante de las posibles modificaciones de la realidad. Porque condicionarse a una situación dada, tanto en lo estrictamente cultural como en lo político, es aceptar un estado de cosas. Y las cosas están como están y la gente --incluso ideológicamente-- está como está, para favorecer la explotación, el sometimiento social y político. El populismo siempre aceptó las cosas como estaban. Lo contrario, desentenderse del estado de cosas, arrastra a posiciones ultra izquierdistas. En cultura, esto suele conocerse con el nombre de vanguardismo. Y ahora se trata de conformar una vanguardia, no de hacer vanguardismo.
Todo esto parecería desembocar en una hipótesis de negación de izquierdas y derechas en el terreno cultural. Existen, y también existen en el campo del pueblo. Pero la cosa no pasa por ubicar un punto medio: el centro impoluto, como les gusta tanto a los liberales. Se trata de ser fieles a un mecanismo dialéctico que sirva al análisis y a la síntesis entre la teoría y la práctica, entre la tarea cultural del pueblo y la producción de intelectuales y artistas."
* Paco Urondo había nacido en la provincia de Santa Fe, Argentina, en 1930 y fue asesinado por la dictadura en Mendoza, en 1976.

jueves, julio 09, 2009

Jorge Aulicino: Paisaje con autor


Maniobras de diversión
La diversión es mi tema predilecto.
No rechazo la vida en las grandes ciudades.
Con un gabán, cualquiera se pierde en la llovizna.
En los parques todos somos asesinos.

No quiero pasar por inocente
y me pinto ojeras con corcho quemado.



Caída de Scotland Yard
La requisa no daba resultados.
Faltaba un brazo, había un muerto en la bañadera,
pero era hábil para exhibirlo todo.
Nada parecía en absoluto sospechoso.
También las tenazas estaban sobre la mesa.
Ni un dato íntimo.
Se quejaba del estruendo del tráfico.
Declaraba su somnolencia sin rodeos.

Un inocente perfecto, un asesino consumado.


Tomo café
¿Estoy preso de mi dolor
o miro un papel de diario en el balcón?
¿Estoy muerto y miro absorto lo intranscendente?
¿O estoy preso en mi papel y miro mi dolor?

Paisaje con autor
Vivió una escenografía de libros abandonados,
un televisor encendido después de la transmisión
y cigarrillos sin terminar.
Procuraba mirar de frente los objetos:
las roturas del asfalto o las plantas de un acuario.
Pensó en los objetos, soñó con objetos,
vivió rodeado de objetos sin traducción.
El mal y el bien no parecen distintos detrás
de un vidrio tan nítido.
Ahora piensa que el mundo está arreglado
de acuerdo con ciertos propósitos.
Y más allá de ellos los objetos se destiñen sin objeto.
El mundo se rinde de esta manera y uno sonríe
sin entender en qué consiste el triunfo,
mientras el sol brilla sobre una botella en los techos
o escucha los trenes o la lluvia
que vuelve a caer donde había caído y agrega
hongos, óxido, humedad, ciertos olores
a un paisaje que sin embargo no termina de explicarse.


Ausencia de un carancho
Lo digo ahora que pasó el verano: aquel carancho
no logró establecer ninguna relación particular
con la noche, mientras gritaba sobrevolando la casa
en el campo.
No podía esperarse que nada dependiera de su vuelo ciego.
Lo ignoraron las tejas, el molino, y sobre todo
los durmientes de la casa.
La carretera, la lechuza cazadora, la lámpara ahumada
del cuarto,
tuvieron entre sí extrañas relaciones
a las que fue completamente ajeno el carancho.
He pensado largamente en sus alas
plateadas por la luna y en los piojos que le comen la barriga
y no produjo una sola idea digna de ser tenida en cuenta.
Ni piedad su exilio, ni irritación el recuerdo de su grito
agudo y ciego.

El carancho no se propuso como aviso de un límite,
no tiene dignidad de águila, es demasiado
animal para sostenerse en el poema.
La noche no fracasó por el carancho , ni siquiera
fue un aguafiestas.
Es imposible una relación con el sinsentido del carancho.
Y así debería ser el poema, como el vuelo y el grito del carancho.


Coloristas
Hay en ese bosque de Cezanne
la impresión de que ese bosque no está
ni estuvo.
No porque sea sueño, trama de sueños,
sino porque ha sido pintado en parte en
una tela,
en parte en la nada y -en gran parte-
en el lugar donde vimos un bosque.


Otoños en flor
Bajo nubarrones rosados
paradójicamente puede esperarse que se aclare
el sentido de todo.
Pero estás hecho para la muerte
que es nada.
El enigma seguirá en otra parte:
tu muerte personal no aclara
ni oscurece el panorama.

Una manzana
La redondez de la manzana no tienta al gusano.
La redondez de la manzana no seduce a la avispa.
El gusano, la avispa,
quieren la pulpa de la manzana.

Al poeta tampoco lo seduce la redondez de la manzana,
ni siquiera le gusta la pulpa.

Pero la manzana sobre la mesa
no le resulta indiferente;
la manzana que a cada segundo
muere un poco;
la manzana abandonada
expuesta a la violencia del aire.


El ojo del huracán
Mis amigos encienden una lámpara
para que hable por teléfono.
Cuatrocientos kilómetros de línea
nos unen o separan.
La ciudad se cae a pedazos
y no te veo.
Sólo veo una lámpara y pequeños insectos.

*Jorge R. Aulicino, poeta y periodista argentino (1949, Buenos Aires). Publicó, entre otros, los siguientes libros de poemas: Vuelo bajo (1974); Poeta antiguo (1980), La caída de los cuerpos (1983), Paisaje con autor (1988); Hombres en un restaurante (1994), Almas en movimiento (1995), La línea del coyote (1999), La poesía era un bello país (antología 1974-1999" (2000), Las Vegas (2000), La luz checoslovaca y La nada (2003); Hostias (2004), Máquina de faro (2006), Cierta dureza en la sintaxis (2008).

miércoles, julio 08, 2009

T.S.Eliot*: El libro de gatos prácticos del viejo Possum** II

Ron Ton Estirón

El Ron Ton Estirón es un gato curioso:
si le ofreces faisán prefiere codomiz.
Si les das casa sola quiere un piso con mozo,
y si les das el piso prefiere casa gris.
Si un ratón le señalas dirá que quiere rata,
y si a la rata apuntas, no, de ratón se trata.
Hum, Ron Ton Estirón es un gato curioso-
y nada por hacer hay al respecto:
pues digan lo que digan quienesquiera
él hará lo que quiera
por más que lo repudie el intelecto.

El Ron Ton Estirón vive dando la lata:
si lo pasan adentro, quiere salir afuera;
si le abren la puerta, la cierra con su pata,
y sintiéndose dentro, un paseíto espera.
Le encanta reposar en un cajón,
pero si no lo sacan, ¡menudo sofocón!
Sí, Ron Ton Estirón es un gato curioso-
y no te quepa duda,
pues digan lo que digan quienesquiera
él hará lo que quiera
contra todo consejo y sin ayuda.

Es Ron Ton Estirón curioso animalillo:
su afán contradictorio lo tiene por costumbre.
Si le sirven pescado no lo querrá sencillo;
si pescado no hay, no aceptará legumbre.
Si le sugieren crema, rehúsa con cinismo,
porque sólo le gusta lo que ve por sí mismo;

así que si lo suben a la usual alacena
se acabará solito el almuerzo y la cena.
El Ron Ton Estirón es astuto y versado,
al Ron Ton Estirón no seduce tu mimo
mas te salta al regazo si te mira ocupado.
Ya que lo vuelve loco el importuno arrimo.
Sí, Ron Ton Estirón es un gato curioso-
y no importa que yo se lo publique:
pues digan lo que digan quienesquiera
él hará lo que quiera;
sin que de nada sirva mi público palique!

The Rum Tum Tugger
The Rum Tum Tugger is a Curious Cat:/If you offer him pheasant he would rather have grouse./If you put him in a house he would much prefer a flat,/If you put him in a flat then he'd rather have a house./If you set him on a mouse then he only wants a rat,/If you set him on a rat then he'd rather chase a mouse./Yes the Rum Tum Tugger is a Curious Cat--/And there isn't any call for me to shout it:/For he will do/As he do do/And there's no doing anything about it!//The Rum Tum Tugger is a terrible bore:/When you let him in, then he wants to be out;He's always on the wrong side of every door,/And as soon as he's at home, then he'd like to get about./He likes to lie in the bureau drawer,/But he makes such a fuss if he can't get out.//Yes the Rum Tum Tugger is a Curious Cat--/And there isn't any use for you to doubt it:For he will do/As he do do/And there's no doing anything about it!//The Rum Tum Tugger is a curious beast:/His disobliging ways are a matter of habit.If you offer him fish then he always wants a feast;/When there isn't any fish then he won't eat rabbit./If you offer him cream then he sniffs and sneers,/For he only likes what he finds for himself;//So you'll catch him in it right up to the ears,/If you put it away on the larder shelf.The Rum Tum Tugger is artful and knowing,/The Rum Tum Tugger doesn't care for a cuddle;/But he'll leap on your lap in the middle of your sewing,/For there's nothing he enjoys like a horrible muddle./Yes the Rum Tum Tugger is a Curious Cat--/And there isn't any need for me to spout it:/For he will do/As he do do/And theres no doing anything about it!
*Missouri, USA, 1888-Londes, 1965.
**Versión de Jaime Garcia Terrés.

T:S:Eliot*: El libro de gatos prácticos del viejo Possum**

El nombre de los gatos

El nombre de los gatos es un asunto delicado,
no es un simple pasatiempo;
ustedes pensarán que estoy loco de remate
cuando afirmo: un gato debe tener TRES NOMBRES DISTINTOS.
Primero, está el nombre que la familia emplea cada día,
como Pedro, Augusto, Alonso o Jaime
como Víctor o Jonás, Jorge o Bill Bailey,
todos razonables nombres cotidianos.
Si suponéis que suenan mejor, existen nombres más fantasiosos,
algunos para los caballeros, otros para las damas,
como Platón, Admeto, Electra, Deméter,
sensatos nombres cotidianos también estos.
Pero yo sostengo que un gato debe tener un nombre exclusivamente de él,
un nombre especial y más digno,
de otro modo, ¿cómo podría mantener erguida su cola,
o alardear de sus bigotes, o alimentar su orgullo?
Nombres de esa clase yo puedo sugerirles muchos
Mankustrap, Quaxo, o Coricopat,
Bombalurina, o bien Jellylorum,
nombres que nunca pertenecen a más de un gato.
Pero además de esos nombres todavía queda otro,
el nombre que jamás lograremos adivinar,
el nombre que ninguna búsqueda humana puede descubrir
pero que EL GATO CONOCE, aunque nunca habrá de confesarlo.
Cuando sorprendan a un gato en intensa meditación,
la causa, les advierto, es siempre la misma:
su mente está entregada a la contemplación
del pensamiento, del pensamiento, del pensamiento de su nombre,
su inefable, efable,
efinefable,
profundo e inescrutable Nombre único.

The naming of cats: The Naming of Cats is a difficult matter,/It isn't just one of your holiday games;/You may think at first I'm as mad as a hatter/When I tell you, a cat must have THREE DIFFERENT NAMES./First of all, there's the name that the family use daily,/Such as Peter, Augustus, Alonzo or James,/Such as Victor or Jonathan, George or Bill Bailey--/All of them sensible everyday names./There are fancier names if you think they sound sweeter,/Some for the gentlemen, some for the dames:/Such as Plato, Admetus, Electra, Demeter--/But all of them sensible everyday names./But I tell you, a cat needs a name that's particular,/A name that's peculiar, and more dignified,/Else how can he keep up his tail perpendicular,/Or spread out his whiskers, or cherish his pride?/Of names of this kind, I can give you a quorum,/Such as Munkustrap, Quaxo, or Coricopat,/Such as Bombalurina, or else Jellylorum-/Names that never belong to more than one cat.But above and beyond there's still one name left over, And that is the name that you never will guess;/The name that no human research can discover--/But THE CAT HIMSELF KNOWS, and will never confess./When you notice a cat in profound meditation,/The reason, I tell you, is always the same:/His mind is engaged in a rapt contemplation/Of the thought, of the thought, of the thought of his name:/His ineffable effable/Effanineffable/Deep and inscrutable singular Name.

*Missouri, USA, 1888-Londes, 1965.
**Versión de Alberto Girri

SEA: Pensión del Escritor: Preinscripción

Nos informa la Comisión Directiva de la Sea (Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina*) que los interesados en tramitar el beneficio deberán dirigirse desde el MIÉRCOLES 1º DE JULIO a la Biblioteca del Palacio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, en AV. DE MAYO 575, PB.

Allí serán atendidos por Daniel Espeche, funcionario del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad.
El horario de atención para este trámite es de LUNES a VIERNES de 15 a 16, EXCLUSIVAMENTE.

En esta primera instancia es necesario concurrir sólo con el DNI y dejar registrado un teléfono y una dirección de e-mail, para que el Ministerio de Cultura tome contacto y vaya conduciendo los siguientes pasos.

A efectos de facilitar el trámite a los escritores que integran el padrón provisorio y a los asociados de la SEA, anunciamos que distintos miembros de la Comisión Directiva de nuestra Sociedad acompañarán a aquellos que lo necesiten.

NO HAY PLAZO DE VENCIMIENTO PARA ESTA PREINSCRIPCIÓN y cualquier novedad será inofrmada a los socios.




SEA. Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina, Asociación Civil - Personería Jurídica IGPJ 0078/2001. Bartolomé Mitre 2815, 2º piso, oficinas 225 a 230, C1201. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina. Tel. (5411) 4 864 8101www.lasea.org.ar

Wallace Stevens*: El hombre de nieve

Se debe poseer un espíritu de invierno
para observar la escarcha y las ramas
de los pinos encostrados de nieve;

y haber tenido frío durante largo tiempo
para contemplar los enebros erizados de hielo,
los rudos abetos en el distante resplandor

del sol de enero; y no pensar
en ningún dolor en el sonido del viento,
en el rumor de unas pocas hojas,

que es la voz de la tierra
llena del mismo viento
que sopla en el mismo desnudo paraje

para el que escucha, el que escucha en la nieve,
y, nada en sí mismo, contempla
esa nada que no está allí y la nada que está.

*Poeta norteamericano (1879-1955). Traducción Alberto Girri.

The snow man
One must have a mind of winter/to regard the frost and the boughs/of the pine-trees crusted with snow;// And I have been cold a long timeto behold the junipers shagged with ice,/the spruces rough in the distant glitter//of the January sun; and not to think/of any misery in the sound of wind,/in the sound of a few leaves,/which is the sound of the land/full of the same wind/that is blowing in the same bare place//for the listener who listens in the snow, and, nothing himself, beholds/nothing that is not here and the nothing that it is.

martes, julio 07, 2009

Claudia Masin*: Sin techo ni ley

¿Dejan rastro los pasos en la nieve, te es posible seguirme
a partir de ese rastro? La soledad se impregna
en cada cuerpo que toco, como la piel toma el sabor
de la sal al contacto con el agua del mar. No sabría
con qué palabras contarte la calma que alcanza una mirada
que no desea nada en lo mirado, o apenas
algo de calor, un fuego encendido con los pocos leños
reunidos a lo largo del camino. ¿Cómo hablarte
de cada noche que paso sin ansiar que amanezca,
sin ansiar esa larga sucesión de mañanas desprendiéndose
de ésa
que ya no espero? ¿Cómo soporto la noche, entonces?
—preguntarías— ¿con qué excusa o qué fuerza?
Te diría: un esquimal soporta la presencia
material del silencio porque cierra los ojos e imagina
la música de las olas al rozar la arena en una playa desierta
retirándose y volviendo para sonar, una y otra vez,
como una orquesta.
*Claudia Masin nació en Resistencia, Chaco, Argentina, en 1972. Es escritora y psicoanalista. Vive en Buenos Aires desde 1990. Publicó, entre otros, los siguientes libros de poemas: Bizarría (1997, Nusud), Geología (2001), La vista (Premio Casa de América de Poesía Americana 2002, Visor, Madrid), Abrigo.

lunes, julio 06, 2009

Blanca Varela*: A media voz

la lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
está el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

sola casi
en la muerte
casi en el fuego


Es fría luz de la memoria

Es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla
con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia

tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre papel
endurecido por el tiempo

así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto

crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve
a escribir
hasta el último aliento

sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en
la entraña
del animal
que apenas estuvo

La muerte se escribe sola

la muerte se escribe sola
una raya negra es una raya blanca
el sol es un agujero en el cielo
la plenitud del ojo
fatigado cabrío
aprender a ver en el doblez
entresaca espulga trilla
estrella casa alga
madre madera mar
se escriben solos
en el hollín de la almohada

trozo de pan en el zaguán
abre la puerta
baja la escalera
el corazón se deshoja
la pobre niña sigue encerrada
en la torre de granizo
el oro el violeta el azul
enrejados
no se borran
no se borran
no se borran

Blanca Leonor Varela Gonzáles, poeta peruana (Lima, 1926-2009). Publicó, entre otros, los siguientes libros: Ese puerto existe (1959), Luz del día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1971), Ejercicios materiales. El libro de barro. Concierto animal. Canto Villano (su primera recopilación, 1978), El falso teclado (2001).

Blanca Varela: Selección de poemas

A rose is a rose

inmóvil devora luz
se abre obscenamente roja
es la detestable perfección
de lo efímero
infesta la poesía
con su arcaico perfume

Bodas

perdidos en la niebla
el colibrí y su amante.
Dos piedras lanzadas por el deseo
se encuentran en el aire.
La retama está viva,
arde en la niebla, habitada.

Curriculum vitae

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.


Historia

puedes contarme cualquier cosa
creer no es importante
lo que importa es que el aire mueva tus labios
o que tus labios muevan el aire
que fabules tu historia tu cuerpo
a toda hora sin tregua
como una llama que a nada se parece
sino a una llama

Strip-tease

Quítate el sombrero
si lo tienes
quítate el pelo
que te abandona
quítate la piel
las tripas los ojos
y ponte un alma
si la encuentras

Nadie nos dice

Nadie nos dice cómo
voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieron el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares de tal
comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente dar la vuelta

Poema

Poemas. Objetos de la muerte. Eterna inmortalidad de la muerte. Algo así como un goteo nocturno y afiebrado. Poesía. Orina. Sangre.
Muerte fluyente y olorosa. Gran oído de dios. Poesía. Silenciosa algarabía del corazón.


Blanca Leonor Varela Gonzáles, poeta peruana (Lima, 1926-2009). Publicó, entre otros, los siguientes libros: Ese puerto existe (1959), Luz del día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1971), Ejercicios materiales. El libro de barro. Concierto animal. Canto Villano (su primera recopilación, 1978), El falso teclado (2001).